Community Manager Freelance en Bilbao

jueves, 31 de mayo de 2012

Ha sido un gran día. El día del examen final. Estaba impaciente. Por fin mi vida iba a empezar y sabía a dónde iba a llevarme. En casa no se notaba la huella de la gran depresión. Mis padres habían vivido en condiciones mucho peores. Para ellos, si alguien tenía inteligencia no podía fracasar ni aquí ni en ningún país. Tras 4 años de intensos trabajos, embarazosas exposiciones orales, academias de inglés y haciendo el mongolo bajo la mirada del objetivo de una cámara más veces de las que me gustaría recordar, sabía que al final de este día sería Licenciado en Publicidad y RRPP por la Universidad del País Vasco y que, al llegar la noche estaría dispuesto a abandonar la etiqueta de soltería para siempre. Todo ese tiempo invertido ha merecido la pena. Porque hoy sé más que ayer, porque sufrí pero también disfruté aprendiendo, porque he aprendido a estudiar con una nueva forma de tutelaje basado en Google como catedrático de asignaturas como las de Jose Luis León. Pero sobretodo, estoy orgulloso de mi mismo porque he logrado superar el reto que yo mismo me impuse años atrás. Atrás quedaron los días en los que preguntaba por la definición de Relaciones Públicas el mismo día de matricularme y nadie, ni siquiera mi profesora de Lengua, sabía darme una respuesta clara. Lo que hizo que el destino pusiese a Pozas por medio y me arrepintiese de haberlo preguntado jaja. He superado duras críticas y ciertas dudas que rodean a esta pobre Licenciatura. Aunque también me he reído bastante de algunos comentarios que hace la gente sobre su salida profesional "¿Hijo, pero vas a salir por la tele?" "¿Los relaciones públicas son reparte flyers del Anaconda?" o la cara que ponen cuando contestas: "Yo estudio Publicidad y RRPP" e inmediatamente se les enciende una etiqueta errónea mental que dice "PERIODISMO". En fin, nunca lo entenderán. Que sea el último día cogiendo el bus 15 con su maravilloso recorrido por los paisajes de la margen izquierda "Santurtzi-portugalete-sestao-Leioa" no significa que sea el último día siendo Publicista. Sólo que a partir de ahora no viajaré a por conocimiento propulsado por un motor sino adquiriendo técnicas dando mis propios pasos. Es ahora realmente cuando la personalidad de Don Draper termina de esculpirse en mi interior. A decir verdad, las ansias de libertad recorren mis venas con ganas de descubrir nuevas sensaciones, ver más anuncios, crear mis propias campañas y dejar mi propia huella. Quiero transmitir al mundo un lenguaje del que sólo yo se que estoy detrás porque a diferencia de otras licenciaturas, la Publicidad nunca se cansa de crecer. Y yo quiero crecer con ella.

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